Tener fe en la instrucción del guru y Krishna

Srimad-Bhagavatam 7.5.32 (significado): Se podría preguntar por qué no se vuelven conscientes de Krishna las personas de educación elevada. El motivo se explica en este verso: no hay posibilidad de entender a Krishna sin refugiarse en un maestro espiritual genuino y completamente consciente de Krishna. Los educadores, los eruditos y los grandes líderes políticos, a quienes millones de personas adoran, no pueden entender el objetivo de la vida ni emprender el proceso de conciencia de Krishna, pues no han aceptado los Vedas ni se han refugiado en un maestro espiritual genuino. Por ello en el Mundaka Upanishad (3.2.3) se dice, nayam atma pravacanena labhyo na medhaya na bahuna srutena: Para alcanzar la autorrealización no basta con gozar de una educación académica, dar conferencias con gran erudición (pravacanena labhyah), o ser un científico inteligente, autor de muchos descubrimientos maravillosos. No se puede entender a Krishna sin la gracia de la Suprema Personalidad de Dios. Sólo aquel que se ha entregado a un devoto puro de Krishna y ha tomado el polvo de sus pies de loto puede entenderlo. En primer lugar, se necesita comprender cómo salir de las garras de maya. La única manera es volverse consciente de Krishna. Y para que volverse consciente de Krishna resulte fácil, es necesario refugiarse en un alma iluminada, un mahat o mahatma, cuyo único interés sea ocuparse en el servicio del Señor Supremo.

¿Qué significa tener fe?

Bhagavad-gita 4.39 (significado): Ese conocimiento en estado de conciencia de Krishna puede adquirirlo una persona fiel que cree firmemente en Krishna. Se dice que uno es fiel, cuando piensa que simplemente por actuar con conciencia de Krishna puede lograr la máxima perfección. Esta fe se adquiere por medio del desempeño del servicio devocional y del canto de Hare Krishna, Hare Krishna, Krishna Krishna, Hare Hare/ Hare Rama, Hare Rama, Rama Rama, Hare Hare, que limpia el corazón de uno de toda suciedad material. Y, por encima de esto, se deben controlar los sentidos. Una persona que es fiel a Krishna y que controla sus sentidos, puede lograr fácilmente y sin demora la perfección del conocimiento de conciencia de Krishna.

Sri Chaitanya-charitamrita, Adi-lila 12.8 (significado): Nosotros nos hicimos cargo de la misión de Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura y Bhaktivinoda Thakura de predicar el culto de Chaitanya Mahaprabhu por todo el mundo bajo la protección de todos los acharyas predecesores, y podemos ver que nuestra humilde tentativa ha tenido éxito. Nosotros seguimos los principios explicados en especial por Srila Vishvanatha Chakravarti Thakura en su comentario sobre el verso del Bhagavad-gita: vyavasayatmika buddhir ekeha kuru-nandana. Según las instrucciones de Vishvanatha Chakravarti Thakura, la obligación del discípulo es seguir estrictamente las órdenes de su maestro espiritual. El secreto del éxito para avanzar en la vida espiritual está en la firme fe del discípulo en las órdenes de su maestro espiritual. Los Vedas lo confirman: yasya deve para bhaktir yatha deve tatha gurau, tasyaite kathita hy arthah prakashante mahatmanah. «A aquel que tiene una fe firme en las palabras del maestro espiritual y de la Suprema Personalidad de Dios, se le revela el secreto del éxito en el conocimiento védico». El movimiento para la conciencia de Krishna se está propagando siguiendo este principio y, por tanto, nuestra labor de prédica sigue adelante con éxito, a pesar de los muchos impedimentos que nos oponen demonios antagonistas, porque tenemos la ayuda positiva de nuestros acharyas anteriores. Hay que juzgar las acciones por su resultado. Los miembros del grupo del acharya autodesignado que ocuparon la propiedad de la Gaudiya Matha se sienten satisfechos, pero no pudieron progresar en la prédica. Por lo tanto, debido al resultado de sus acciones se puede saber que son asara, inútiles, mientras que el éxito del grupo de ISKCON, la Asociación Internacional para la Conciencia de Krishna, que sigue estrictamente a guru y Gauranga, aumenta a diario por todo el mundo. Srila Bhaktisiddhanta Sarasvati Thakura quería editar tantos libros como fuera posible y distribuirlos por todo el mundo. A este respecto, hemos hecho todo lo que hemos podido, y estamos obteniendo unos resultados que superan todo lo que esperábamos.

La misión de Srila Prabhupada: la misión de su guru

De una manera u otra, comenzó con las bendiciones de Bhaktisiddhanta Thakura… Yo no soy muy experto, educado, o nada extraordinario. Lo único es que creí en sus palabras. Se puede decir que esa es mi cualificación: creí cien por ciento en sus palabras. Así pues, cualquier éxito logrado, es debido a mi fe en su instrucción. Estoy intentando cumplirla. Y por su gracia, ustedes me están ayudando…

Cuando llegué a Boston, pensé: «¿Quién aceptará estas reglas y regulaciones vaishnavas? A estas personas les interesa comer carne, beber vino y practicar sexo ilícito. ¿Cómo las aceptarán? Estaba sin esperanzas de que cantaran, pero por la gracia del Señor Chaitanya Mahaprabhu, ahora tengo esperanzas de que cualquier persona acepte este movimiento. No es imposible como pensaba». (Clase, 15 de febrero de 1971).

El propósito de mi Guru Maharaja era la distribución de libros. Él dijo: «Tengo tantos templos, y ahora en Calcuta tengo un templo de mármol, pero desearía vender ese mármol y poder publicar y distribuir libros». Ahora, por la misericordia de Su Divina Gracia Sri Srimad Bhaktisiddhanta Sarasvati Gosvami Maharaja Prabhupada, estoy llevando a cabo los dos gracias a la ayuda de mis discípulos americanos. Estoy construyendo muchos templos de mármol, y estoy distribuyendo muchos libros de la conciencia de Krishna. Esto no significa que soy mejor que mi Guru Maharaja. Debido a su misericordia, puedo realizar ambos. (Carta para Ramesvara, 14 de noviembre de 1975).

El informe de la impresión de libros es muy alentadora y sorprendente. Cada vez que veo algo así, recuerdo las palabras de mi Guru Maharaja, me dijo que cuando hubiera dinero, se debía emplear en imprimir libros, no en tener templos enormes y acabar peleando en la justicia. Me pidió que así lo hiciera, y yo estoy haciendo mi pequeña parte, eso es todo. Todo se debe a sus bendiciones, pues sin sus bendiciones nada de esto habría ocurrido. Él me dijo personalmente: «Si pudiera vender este edificio de la Gaudiya Matha, sería mejor». Él pronosticó que habría fuego entre sus paredes. Me lo tomé en serio, «Su Divina Gracia quiere libros». Lo acepté: «Sí, voy a hacerlo». Todo se debe a sus bendiciones. Mukham karoti vacalam pangum langhayate girim: por su misericordia, un mudo puede hablar y un cojo puede cruzar una montaña. (Carta para Ramesvara y Radhavallabha, 14 de agosto de 1976).

El secreto del éxito es tener fe en el guru y Krishna

Sri Chaitanya-charitamrita, Adi-lila, 7.95-96 (significado): Con fe en las palabras de Su maestro espiritual, introdujo el movimiento de sankirtana, al igual que ahora el movimiento para la conciencia de Krishna ha comenzado debido a la fe en las palabras de nuestro maestro espiritual. Él quería predicar, tuvimos fe en sus palabras y tratamos de cumplirlas de un modo u otro, y ahora este movimiento es un éxito en todo el mundo. Por lo tanto, la fe en las palabras del maestro espiritual y en la Suprema Personalidad de Dios es el secreto del éxito. El Señor Chaitanya Mahaprabhu nunca desobedeció las órdenes de Su maestro espiritual interrumpiendo Su propagación del movimiento de sankirtana… Tuvimos fe en las palabras de nuestro maestro espiritual y comenzamos de una manera modesta, sin ayuda de nadie, pero, por la fuerza espiritual de la orden de la autoridad suprema, el movimiento ha tenido éxito.

Sri Chaitanya-charitamrita, Adi-lila, 12.10: «La orden del maestro espiritual es el principio activo de la vida espiritual. Todo el que desobedece la orden del maestro espiritual, inmediatamente se vuelve inútil».

Tamal Krishna Goswami: La meta de nuestras vidas es servir eternamente a nuestro maestro espiritual con devoción pura. ¿Qué significa eso? Significa que ahora le servimos con este cuerpo, y cuando un día seamos lo suficientemente afortunados para alcanzar el reino de Dios, nuestro maestro espiritual estará allí con su forma eterna y nosotros estaremos con nuestras formas eternas, y realizaremos servicio bajo su orientación. El servicio que estamos llevando a cabo actualmente está conectado con la eternidad. A través de nuestro servicio nos convertiremos en personas muy queridas y cercanas para nuestro maestro espiritual. Conseguiremos comprender su corazón —comprenderemos qué tipo de cosas son más importantes para él. En lo que respecta al maestro espiritual, él valora las cosas que le hacen ser querido por su propio maestro espiritual. Y Srila Prabhupada dejó muy claro que lo más querido por su maestro espiritual eran los libros: producirlos, imprimirlos y distribuirlos. Por lo tanto, si ayudamos a nuestro maestro espiritual a servir a su propio maestro, obtendremos la misericordia de todo el parampara. Y todo eso aumentará el saldo de nuestra cuenta espiritual en el mundo espiritual. Así pues, no piensen que la distribución de libros es menos importante en nuestro sadhana que cantar nuestras rondas o adorar a la Deidad. Es, en todos los sentidos, la parte más vital de nuestro sadhana, porque toca directamente el corazón de nuestro maestro espiritual e invoca sus bendiciones. Y gracias a sus bendiciones podemos avanzar en la vida espiritual. (De una clase en Zurich, 4 de diciembre de 1991).

Harikesa Swami: Debemos complacer al maestro espiritual perfectamente. Srila Prabhupada nos dijo muchas veces que la manera de satisfacerlo es distribuyendo sus libros, y sabemos que tenemos que predicar y traer gente nueva al movimiento para la conciencia de Krishna. Pero sobretodo, Prabhupada quería que nos volviéramos puros, que amásemos a Krishna en cualquier actividad que realicemos. Naturalmente, nos volvemos amantes puros de Krishna al ocuparnos completamente en el servicio devocional que nos da nuestro maestro espiritual, sea el que sea. No todo el mundo es capaz de salir a distribuir libros en jornadas completas, pero si aquellos que se ocupan en otros servicios lo hacen de manera perfecta, con amor y devoción, complacerán al maestro espiritual, y este otorgará más y más sus bendiciones. Así lograremos alcanzar a Krishna, porque cuando el maestro espiritual está satisfecho, todo es perfecto. (De una clase en Zurich, 10 de julio de 1991).

Rohinisuta Dasa: El Señor Chaitanya proporciona el conocimiento sobre cómo practicar bhakti-yoga. Ninguna otra encarnación del Señor lo ha puesto tan fácil. El proceso se ha vuelto fácil debido a la misericordia de Sri Chaitanya Mahaprabhu. Pero tenemos que tener fe. Sin fe, ni siquiera podemos considerarnos kanishta adhikaris. Tenemos que entender que Krishna es la Suprema Personalidad de Dios y tener fe en Él y en Srila Prabhupada, que es el representante puro de Krishna; debemos tener fe en los libros de Srila Prabhupada y en sus instrucciones. Cuando distribuimos libros, no tenemos que hacerlo siempre de la misma manera. Srila Prabhupada o el maestro espiritual nos dan instrucciones, pero no nos dicen cómo llevarlas a cabo hasta el último detalle. Nosotros tenemos que dar los primeros pasos y entrar en acción. Tenemos que utilizar nuestra inteligencia y simultáneamente depender de la misericordia del maestro espiritual y de Krishna. De esa forma, ellos nos otorgarán poder verdadero y la inteligencia para ir a todo tipo de lugares y distribuir más y más libros. A menudo, el maestro espiritual da una instrucción, pero no explica detalladamente cómo cumplirla. Tenemos que averiguarlo por nosotros mismos. Krishna y el guru nos dan el poder y la inteligencia para hacerlo. Pero si quieren acudir al maestro espiritual en busca de ayuda, entonces él tendrá que ir con ustedes y explicarles todo. El poder reside en la instrucción. No es algo material. Tal vez el maestro espiritual les muestre cómo hacerlo, pero si no tienen fe en su instrucción, fracasarán, aunque él les explique todo. Por consiguiente, tienen que convencerse del poder de su instrucción. Y entonces tendrán éxito.

Anirdesya-vapu Dasa: El maestro espiritual distribuye libros. El maestro espiritual ora a Paramatma para que Él actúe a través de sus discípulos. Yo creo que es así como sucede. Paramatma conduce el carruaje del cuerpo y le dirige a la persona adecuada. El distribuidor depende completamente del maestro espiritual. Incluso en el simple hecho de inspirarnos —sabemos quién nos está inspirando―. Nosotros apenas escuchamos las clases del maestro espiritual, y él nos otorga la comprensión, la fuerza y el entusiasmo. De lo contrario, no seríamos capaces de ir día tras día.

La mayor oportunidad de complacer a guru y Krishna

Muchas gracias por seguir la orden de su maestro espiritual. Este es el lema de nuestra vida espiritual: yasya prasadad bhagavat-prasado. Mis otros hermanos espirituales estaban preocupados con disputas, política y diplomacia… En lo que a mí concierne, tengo las bendiciones de mi Guru Maharaja. No necesito nada más. Así es como vine a su país, para poder cumplir su orden. Gracias a sus bendiciones he tenido éxito. (Carta para Subaladas, 15 de octubre de 1974).

Has sido mi discípulo por un tiempo, y te considero como uno de los grandes hombres que me está ayudando en este vasto trabajo, y por eso, naturalmente me preocupo por tu bienestar. Me gustaría que abandonaras esta idea de vivir y trabajar fuera, y lo consideraras apenas como una trampa temporal de maya. Necesito hombres fuertes como tú a mi lado, y juntos volveremos al hogar, volveremos al Supremo. Si no tienes otro compromiso, me sentiría muy satisfecho si te dedicaras a vender mis libros en todas partes, tantos como puedas. (Carta para Badrinarayana, 18 de noviembre de 1971).

Me has preguntado cuál sería el mejor servicio para ti en este momento, y te ruego amablemente que continúes distribuyendo mis libros a tiempo completo. Eres muy experto en este asunto, y también puedes enseñarle a los demás cómo hacerlo. En este momento las piezas de teatro no son tan importantes como la distribución de nuestros libros. Por eso, mi deseo es que distribuyas más y más libros, y recibas las bendiciones del Señor Chaitanya Mahaprabhu. (Carta para Lokamangala, 2 de febrero de 1975).

¡Sí! Tu ocupación actual es más importante, y gestionar el templo de Calcuta no lo es tanto. Estoy contento de que distribuyas mis libros. Es la ocupación más importante, por lo tanto, continúa e increméntala más y más. (Carta para Gargamuni, 4 de diciembre de 1975).

Por favor, ofrece mis bendiciones a todos los devotos. Su entusiasmo por distribuir mis libros me satisface mucho. No solo yo estaré complacido, sino que mi Guru Maharaja también lo estará, y todos serán bendecidos. Estas noticias son muy buenas. Prithivite ache yata nagaradi-grama sarvatra pracara haibe moranama —esta es la manera de predicar, de difundir las noticias de Krishna en cada pueblo y aldea y el mundo entero―. Muchas gracias. (Carta para Hridayananda Maharaja, 31 de julio de 1976).

Tus cartas siempre me complacen mucho. Siempre transmites las glorias del movimiento de sankirtana en la forma de los distribuidores de libros de ISKCON, y sin duda el Señor Chaitanya reconocerá tu entusiasmo desbordante y tu experiencia al ver que mis libros se están distribuyendo por el mundo entero. (Carta para Ramesvara, 9 de mayo de 1974).

Me alegré mucho al recibir la nueva edición del Bhagavad-gita. Tiene una apariencia muy bonita. Cada vez que veo uno de mis libros publicados, siento tanto entusiasmo que mi vida aumenta cien años. Gracias por ayudarme tanto. (Carta para Ramesvara, 27 de noviembre de 1975).

Me gustaría agradecer el nuevo libro publicado en sueco. Claro está, no sé leer sueco, pero al mirar a través de este libro he sentido una felicidad ilimitada. Después de todo, este es mi deber principal, publicar libros sobre la conciencia de Krishna. La impresión del libro parece excelente, y el hecho de que lo estés distribuyendo por toda Suecia culmina el éxito de nuestro movimiento. Conquistaremos Europa con estos libros. Tan solo puedo expresar mi sincero agradecimiento una y otra vez por haber producido esta obra, y oro para que Krishna te bendiga con todo el avance espiritual. (Carta para Ajita, 7 de abril de 1974).

Unión profunda con el maestro espiritual

Svavasa Dasa (USA): Una vez, acompañé a Prabhupada en una caminata matutina en Detroit, Michigan. Dondequiera que Prabhupada iba, le acompañaban muchos devotos —venían cientos de ellos―. En aquella época, en el año 1975, yo distribuía libros en el aeropuerto de Chicago. Durante la caminata matutina muchos devotos le hicieron preguntas a Prabhupada acerca de las gopis y Krishna. Prabhupada respondió, pero no se extendió en su respuesta. Esto continuó durante media hora, y parecía que Prabhupada no quería comentar mucho sobre el tema. Entonces nos dimos la vuelta y regresamos en dirección a nuestros autos. Yo pensé: «No puede ser que nadie diga nada para complacer a Prabhupada en toda la caminata». Todo el mundo a mi alrededor pensaba lo mismo. Continuamos caminando y vimos el auto esperando a Srila Prabhupada, y yo empecé a ponerme nervioso. Comencé a sudar, y no conseguí decidir qué decirle a Prabhupada para manifestar mi agradecimiento. Estaba asustado, pero en mi afán de decir algo, grité: «¡Prabhupada!». Estaba tan ansioso que no me di cuenta de lo alta que sonó mi voz. Todo el mundo se detuvo, como pensando: «Uau, ¿quién es este loco?». Entonces Prabhupada paró y se dio la vuelta, cuando me miró sentí que toda la sangre de mi cuerpo fue a parar a mis orejas. Sentí como si mis orejas fueran tan grandes como las de un elefante, mi rostro se puso rojo y no conseguí decir nada. Prabhupada se me quedó mirando, y entonces dijo: «¿Sí?». Y yo respondí en voz muy alta: «Prabhupada, estamos distribuyendo muchos de sus libros en el aeropuerto de Chicago. Cada día queremos distribuir cien libros solo para complacerle. Por favor, ayúdenos». Prabhupada me miró y no dijo nada. Yo me quedé mirándole fijamente, como diciendo: «Por favor, diga algo». Entonces Prabhupada sonrió y dijo: «Tan solo vean, este es un discípulo verdadero. Un discípulo verdadero siempre está pensando en cómo complacer al maestro espiritual, y él ha entendido que la manera de complacerme es distribuyendo mis libros. Él es mi discípulo verdadero». Cuando Prabhupada dijo eso, mi corazón empezó a latir fuertemente y me sentí abrumado por el éxtasis. Entonces regresé a Chicago y distribuí cien libros más sólo para satisfacerle. No lo conseguía todos los días, pero algunos fines de semana sí lo lograba.

Manidhara Dasa: Srila Prabhupada dijo que cuando leía los resultados de sankirtana sentía rejuvenecer. Cuando nos enteramos de lo extático que se sentía Srila Prabhupada al escuchar nuestros informes, la distribución de libros se convirtió en el centro de nuestra vida. Yo solo pude ver tres veces a Srila Prabhupada, y por poco tiempo. Donde más había experimentado mi relación con Srila Prabhupada había sido en las calles. Pero la tercera vez que lo vi, cuando vino por última vez a Occidente, tuve una vívida impresión de lo que significaba para él la distribución de sus libros. Una mañana, algunos de los distribuidores estábamos en la habitación de Prabhupada, y Tamal Krishna Maharaja estaba abriendo su correspondencia y enseñándole a Prabhupada las cartas y las fotos del Ratha-yatra. Srila Prabhupada se encontraba en un trance increíble, mucho más lejos de lo que podíamos comprender. En aquella época estaba partiendo de este mundo y exhibía un éxtasis inconcebible. Uno de los sobres contenía una versión de Las enseñanzas del Señor Chaitanya en español, de capa blanda. Prabhupada tomó el libro y sus ojos se agrandaron, y entonces lo puso en su regazo. Estaba tan conmovido al ver este libro que, durante esos segundos, resultó obvio que su éxtasis verdadero estaba en sus libros. Para los distribuidores de libros fue una impresión duradera.

Navina-nirada Dasa: Cuando distribuyo libros y logro que otros también lo hagan, me siento muy cercano a mi maestro espiritual. Por supuesto, cuando aparece la oportunidad de estar cerca suyo, solo un necio o un loco desaprovecharía la oportunidad —escuchar sus clases, reunirse con él o luchar por el maha-maha-prasada―. Pero no se trata de llamar siempre a su puerta y preguntarle cosas insignificantes. Tenemos que intentar servir su misión y cumplir sus deseos. Si intentamos estar cerca del maestro espiritual constantemente, acabaremos molestándole. En cambio, tenemos que escucharle, comprender su misión y llevarla a cabo.

Harinamananda Dasa: Para poder convertirme en un humilde siervo de esta misión y hacer de la distribución de libros mi vida y alma, es muy importante seguir las órdenes de mi maestro espiritual, escucharle, sentirme inspirado por él y llevar a cabo sus órdenes de forma estricta y sin especular. Espero que todos los devotos me bendigan para poder hacerlo.

¿Los distribuidores de libros son fanáticos?

Yo sigo a mi guru maharaja ciegamente. No sé cuál será el resultado. Por eso pongo énfasis en este punto de la distribución de libros. Él me lo dijo personalmente (Carta para Sri Govinda, 6 de diciembre de 1974).

Harikesha Swami: Un fanático de sankirtana es aquel que dedica toda su vida a la misión de sankirtana. Está totalmente inmerso y no desea realizar ninguna otra actividad. Rechaza el solo pensamiento de cambiar de servicio y considera el sankirtana como la vida y el alma de Srila Prabhupada, de ISKCON y de la sucesión discipular entera. Es una persona que ha renunciado a la idea de disfrutar del mundo material y acepta solamente la felicidad que se obtiene con el sankirtana. La manera elitista de pensar de los sankirtaneros se puede ver de dos formas. Desde el punto de vista de los devotos que residen en el templo, los sankirtaneros son un grupo selecto que van al frente de la batalla contra maya. Estos aceptan los mayores riesgos para predicar el mensaje del Señor Chaitanya Mahaprabhu en las calles y, por eso, los devotos que son honestos los glorifican. Los otros devotos deberían sentirse felices al ver a los fanáticos de sankirtana y considerar su entusiasmo y determinación como un alivio glorioso de la perturbada conciencia del mundo material. Deberían orar para obtener la misericordia de estos sankirtaneros. Pero si los distribuidores de libros están realizando su servicio sin desear prestigio y fama, naturalmente deben sentirse humildes y no esperar un trato especial. Ellos respetan a todos los devotos y entidades vivientes, pero lo único que quieren para sí mismos es realizar sankirtana. Tal vez se sientan un poco especiales, pero tienen que tener un poco de orgullo por el servicio que realizan, pues eso les ayuda a mantenerse durante un largo período de tiempo. Pero el falso orgullo ciertamente es algo malo, porque perturba la vida espiritual y conlleva a una mentalidad ofensiva hacia los devotos que no logran grandes resultados en su servicio. Y Krishna personalmente elimina el orgullo de Sus devotos cuando les impide avanzar espiritualmente.

Vijaya Dasa: Ser un fanático de sankirtana significa pensar que, por el resto de mi vida, quiero que la distribución de libros sea mi servicio. Y los otros devotos deberían apreciar que haya personas que piensen de esa forma, porque, sin duda alguna, esa determinación por distribuir libros es lo que más complace a Srila Prabhupada.

Pururava Dasa (Finlandia): Es bueno que un distribuidor de libros sepa hacer otras cosas. Esto no significa que un distribuidor a tiempo completo tenga que convertirse en experto en realizar fuegos de sacrificio, pero saber dar clases, cantar bhajans y adorar a las Deidades le ayudará a cultivar una determinación madura en la distribución de libros. Si alguien es un fanático de sankirtana y nunca quiere realizar otras actividades, también podría significar que es perezoso y está usando el sankirtana como una excusa. O, a veces, puede pensar que los demás servicios son maya. Esto es fanatismo falso.

Jaya Gurudeva Dasa (Praga): Fanático. Aunque la palabra puede referirse a un entusiasta, desde el punto de vista objetivo de una persona de fuera, fanático realmente significa algo negativo: alguien que posee un afán irracional excesivo. De hecho, Srila Prabhupada siempre usa esa palabra en un contexto negativo*. Si hubo alguna vez la necesidad de usar ese término, creo que surgió de la necesidad de proteger la identidad de un distribuidor de libros en ISKCON en un ambiente en el que la distribución de libros estaba decayendo. Pero si la distribución de libros se convierte en la norma, ¿qué sentido tiene el fanatismo por el sankirtana en un sentido elitista? Si estos fanáticos proyectan una impresión negativa de la distribución de libros a otras personas o el público en general, es mejor continuar distribuyendo libros de una forma más discreta. A largo plazo, estos fanáticos suelen ir de un extremo a otro y paran de distribuir libros, o dejan de ser devotos por completo.

Los devotos jóvenes que distribuyen libros deberían ser protegidos del orgullo falso que puede inducirles a pensar que son importantes: «Sí, merezco todo el honor y la distinción que los demás devotos me están dando. ¿Y quiénes son esos devotos antiguos que no están yendo a distribuir libros como yo?». Este es otro peligro. Pero, si hay una comprensión correcta, es una cualidad atractiva. Nos gustan los fanáticos, aquellos que salen cada día llenos de determinación, que intentan ganar la batalla contra maya y que solo piensan en la instrucción del maestro espiritual. Tal vez los llamemos fanáticos, o ekeha, fieles, avanzados. El objetivo es ser así. Para conseguirlo, el distribuidor de libros siempre tiene que cultivar conocimiento trascendental y compartirlo con los demás. De este modo, se considerará un humilde instrumento de la misión cooperativa y evitará obstaculizar la misión de sankirtana, que incluye canto congregacional y todos los tipos de prédica.

 

*«La ciencia de aprender un asunto de manera seria es diferente de los sentimientos de los fanáticos» (Significado, Srimad-Bhagavatam, 2.7.53).

«Su posición es de primera clase, pero tienen que preservarla. De lo contrario, les llamarán “fanáticos religiosos”» (Caminata matutina, 3 de octubre de 1975).

«El mundo entero está repleto de clases de hombres fanáticos y ateos, así que, a veces, tenemos que enfrentar dificultades» (Carta para Govinda, 7 de julio de 1969).

«Hay algunos fanáticos religiosos, pero ellos no comprenden lo que es la religión» (Clase, 8 de mayo de 1968).

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