Entrevista con Su Santidad Hridayananda das Goswami

Hridayananda das Goswami se unió a ISKCON en 1969 como estudiante en la Universidad de California en Berkeley. Tiene un doctorado en Sánscrito y Estudios Indígenas de la Universidad de Harvard, y es autor de numerosos estudios sobre filosofía Vaishnava. También completó la traducción y comentario de Srila Prabhupada sobre el Srimad-Bhagavatam.

Carta de Sankirtana: Qué es sankirtana?

Hridayananda das Goswami: ¿Lo que significa? Ustedes ya lo saben (risas).El verbo sánscrito kir significa glorificar, narrar, elogiar… Kirtanam es el sustantivo. Y san significa juntos. Juntos elogiando a Kirshna, en este caso, sri krishna sankirtana. Por ejemplo: en un equipo de fútbol, algunos craks no consiguen jugar en equipo. Esto es muy común en el fútbol, donde existe un equipo lleno de cracks, pero que, en realidad, no es un equipo. Entonces, al no actuar como equipo, pierde. Y otro equipo, digamos, sin tantos cracks, pero que actúa como un verdadero equipo, gana. Este también es el secreto en el sankirtana. Siempre digo que este movimiento de sankirtana es un deporte en grupo.

Carta de Sankirtana: Hablábamos de sankirtana, al comienzo, como cantar. Luego, la palabra sankirtana pasó a significar distribución de libros… ¿y cuál es el sankirtana de hoy en día? En el sentido práctico, para alcanzar el resultado.

Hridayananda das Goswami: Sankirtana siempre es glorificar a Krishna. Ahora, en cada circunstancia, lugar e tiempo, tenemos que encontrar una forma práctica de glorificar a Krishna. Hablar de tal forma que las personas escuchen.

Carta de Sankirtana: ¿Podría hablarnos un poco de su experiencia en la distribución de libros?

Hridayananda das Goswami: Personalmente puedo decir que, cuando entre en el movimiento, la última cosa que quería hacer era salir a la calle y aproximarme a personas desconocidas para intentar vender cualquier cosa. Y antes de entrar en el movimiento, yo no tenía ningún interés en incienso; así que mucho menos en venderlo. Yo era ese tipo de personas que no pedía nada a nadie. Así que, tener que pedir dinero fue muy purificante.

Obviamente, para salir y vender libros, necesitas tener disciplina, determinación y humildad, porque cuando pedimos algo a alguien, la persona termina sintiéndose en una posición superior. Y nadie sabe si tú tienes algo que ella quiere, pero sabemos que tú quieres algo de ella. Entonces, requiere un poco de humildad, esta cualidad tan dolorosa. Para hacer sankirtana, son necesarias muchas cualidades buenas: humildad, determinación, tolerancia. Podemos verlo solo por la naturaleza de la actividad en sí, que es una actividad que, si continuamos realizando, desenvolvemos buenas cualidades. Y al estar haciendo sankirtana, estamos intentando satisfacer al devoto puro, Srila Prabhupada. Sí tú, por ejemplo, desde la infancia, siempre quisiste vender libros en la calle, mientras otros niños soñaban con otras cosas, entonces será una cosa que naturalmente te agrade.  En el caso contrario, es un sacrificio en el sentido de actuar por el placer de Krishna, en lugar de actuar por el propio placer. Sankirtana hecho sinceramente desarrolla en el sankirtanero muchas buenas cualidades.

Carta de Sankirtana: ¿Qué tiene que hacer un sankirtanero para que la distribución de libros sea una actividad de por vida y no algo temporáneo?

Hridayananda das Goswami: Tiene que tener naturaleza de vendedor. Prabhupada mismo no hizo eso durante toda su vida. Quiero decir, él predicaba, pero creo que la idea de que un devoto muy sincero abandona su propia naturaleza y se dedica a esa actividad por piedad, por sinceridad, por devoción… no es exactamente nuestra filosofía. Krishna dice el Bhagavad Gita, muchas veces, que nuestro deber nace de nuestra naturaleza. Entonces, todos deben dedicarse a sankirtana de alguna manera: escribiendo un libro, diseñando un libro, vendiendo un libro, abriendo una tienda para vender los libros, predicando y haciendo devotos nuevos, y mandarlos a vender libros. Existen muchas maneras de participar en el movimiento de sankirtana si usas tu talento y tus intereses para servir a Srila Prabhupada y a Krishna.

En última caso, si pudiéramos producir libros conscientes de Krishna que le gustara leer al público, creo que eses es nuestro mejor camino. Así podemos atraer a las personas en vez de hacer arreglos para que se lleven el libro. Claro que, de una u otra forma, tenemos que distribuir libros, tenemos que ir a los lugares donde existan personas que sean más propicias a leer los libros. Como por ejemplo, en Estados Unidos, sankirtana se hace en los centros jóvenes, o en los centros de música, o en las facultades. Obviamente podemos hacer sankirtana en cualquier lugar, pero creo que existe un equilibrio entre cantidad y calidad. La calidad del libro, la calidad de la presentación del libro, la calidad en el sentido de buscar una persona que realmente tenga la posibilidad de leer un libro, que esté interesada. Y los devotos jóvenes, tal vez, algún día, podrán escribir libros sobre Krishna, libros basados en las enseñanzas de Srila Prabhupada, pero con un lenguaje actual. Libros que realmente lleguen a las personas, que les gusten a las personas, que quieran leer los libros, inclusive que entren en una librería y compren un libro.

Prabhupada me dijo eso, me dijo que quería los libros en bibliotecas, en librerías y, obviamente, quería que las personas aprovechasen eso. Tenemos un deber cultural. Claro, no todo el mundo es escritor, pero los devotos que tienen esa capacidad, creo que pueden hacer un gran servicio a Krishna, producir literatura, artículos, libros con lenguaje actual, y así, atraer a las personas. Eso es lo que Prabhupada quería. Prabhupada me escribió: debes estudiar mis libros y explicarlos con tus propias palabras.

Carta de Sankirtana: ¿Podría contarnos tres realizaciones que tuvo en sankirtana?

Hridayananda das Goswami: Entendí la importancia de la misión de Srila Prabhupada. Entendí la supremacía de Krishna. Y entendí la necesidad de las almas condicionadas que necesitan los libros.

Carta de Sankirtana: Usted vio la trayectoria del movimiento de sankirtana en Occidente desde el comienzo. ¿Podría decirnos qué cosas podríamos mejorar?

Hridayananda das Goswami: Creo que, más tarde o más temprano, tenemos que ser culturalmente aceptables. Prabhupada dice que, en el movimiento de Shankara, el impersonalista, se exige que primero se tome sannyasa y, después, se comience la práctica. Prabhupada luego explica que, en el movimiento de Caitanya, no existe tal exigencia. Nuestra misión es facilitar, no dificultar. Entonces, por ejemplo, exigir a una persona que se indianice para practicar bhakti-yoga, creo que es algo impráctico. Si a una persona que le gusta eso presenta al público que solo quien adopta cultura hindú puede practicar bhakti-yoga, estamos dificultando en lugar de facilitar la divulgación de la Conciencia de Krishna. Ya es difícil seguir los cuatro principios, mamma mía… En esta era de Kali, seguir los cuatro principios, cantar japa, incluso para devotos iniciados, ya es difícil. Si todavía colocamos otros obstáculos y dificultades en el camino…

Otro ejemplo es el de una persona que está interesada en entrar al movimiento Hare Krishna y nosotros presentamos una imagen un poco marginal… Yo no sé cómo es aquí en Brasil, pero en otros países somos aquellos “santitos Hare Krishna”, divertidos, y nada más. No puedo hablar sobre Brasil, pero en otros lugares es bien así, “santitos”, divertidos y extraños. Algunas de nuestras actividades aumentan esa imagen de que somos un poco extraños. Por ejemplo, en los primeros días del Movimiento,  lo que hacíamos es muy interesante: un devoto de los Estados Unidos, o de otros países, llegaba a una ciudad para abrir un centro, y en 24 horas, iba al centro de la ciudad vestido como un marciano, saltando por la calle e intentando convencer a toda la ciudad, en 24 horas, que somos de Marte, o que somos muy extraños. Así pasaría 10, 20 años intentando convencer que no somos extraños y que somos normales. Quiero decir, tú llegas a un lugar, saltas dentro de un agujero y pasas el resto de tu vida intentando salir. Entonces, ¿por qué saltas al agujero desde el inicio?

La esencia de sankirtana es facilitar la aceptación de Krishna. Sin perder la esencia, sin enunciar cosas esenciales. Por ejemplo, en una casa hay paredes que sostienen la casa y hay otras paredes que no la sostienen. Entonces, si quiero tirar una pared, necesito averiguar que esa no sea la pared que está asegurando el peso de la casa. Si tiras la pared que sostiene la casa, la casa cae. Creo que tenemos que identificar cuáles son las prácticas, o los aspectos de nuestra presentación que realmente están sosteniendo la vida espiritual de los devotos, manteniendo la autenticidad del movimiento y tirando las “paredes” ornamentales.

La capacidad de tomar esa decisión es la capacidad de ser un científico espiritual. Por ejemplo: un ciudadano cae en la calle por un ataque cardíaco y tú quieres darle asistencia, pero tú no eres médico. Ni siquiera sabes si hay que levantar a la persona, dejarla acostada… Darle agua, no darle agua… Incluso con tu mayor voluntad, no sabes lo que hacer. Existe una ciencia médica, pero como no eres un científico médico, es inútil.

Prabhupada trajo una ciencia espiritual, pero nosotros tenemos que ser científicos espirituales. Y una distinción dentro de la ciencia espiritual es la distinción entre detalles y principios básicos. La confusión entre estas categorías puede debilitar o echar a perder la ciencia espiritual. Si nosotros no entendemos la diferencia entre detalles y principios básicos, nuestra presentación no será científica. Y terminamos exigiendo a las personas ciertos principios que no están sosteniendo la vida espiritual, ni están sosteniendo la autenticidad del Movimiento. Claro, si tiras una pared que asegura una casa, la casa cae. Por eso, es una ciencia espiritual. Yo veo que la esencia de sankirtana es de facilitación.

Por ejemplo, Prabhupada autorizó a los devotos salir a sankirtana con ropas occidentales. Es interesante, porque saliendo con ropa occidental estamos siguiente a Sri Caitanya Mahaprabhu, porque en el Caitanya Caritamrta, no hay ninguna evidencia de que Caitanya Mahaprabhu saliera de uniforme.

Si tú sientes amor por alguien, una persona en la familia, una persona que amas, y esa persona está enferma, removerás cielo y tierra para traer a esa persona de vuelta a la salud. Existe un tipo de serenidad en el modo de la ignorancia, que es simplemente no se importar. Es lo que estamos haciendo, de cierta forma. ¿Será que el público aprecia o no aprecia? Y basta que una persona aprecie, que aunque mil personas no aprecien, volvemos para casa completamente satisfechos, fue una victoria increíble, una conquista absoluta. Porque aunque a mil personas no le gustó, una persona dijo: “¡Ah! ¡A mí me gustó!”.

Creo que es bueno que nos preocupemos, no en el sentido de hacer encuestas y que el resultado sea que al público no le gusta el nombre “Krishna”, y, entonces, cambiamos de nombre: Sociedad Internacional para la Conciencia de Juan Francisco, o algo así. Estamos con Krishna, estamos con Prabhupada, estamos con el Bhagavatam, practicamos bhakti-yoga. Nunca cambiaremos esto, porque a una persona le guste y a otra no. Sin embargo debemos ser más cuidadosos con nuestra presentación, los detalles flexibles, ignorar los sentimientos del público, ignorar la reacción que estamos provocando y simplemente seguir apretando el mismo botón durante cincuenta años más, completamente desinteresados… Como aquellos idiotas que podemos observar en las ciudades modernas: llegan frente al botón para cambiar el color del semáforo y así poder cruzar. Ellos son tan inteligentes, que piensan que al apretar más veces el semáforo cambiará más rápido.

Tenemos que estar interesados. Es como si diésemos un remedio a un niño, y el niño rechazase el remedio, y tú dijeses: “todo bien, voy a darle el remedio aun así”. Sin preocuparse, sin mostrar el más mínimo interés, sin buscar un remedio que tal vez el niño acepte más fácilmente. Tú dices: “no, voy a darle esto de cualquier forma”. Y el niño lo rechaza, y tú se lo das de nuevo, y él la rechaza, y tú… Así, en una serenidad en el modo de la ignorancia.

Sankirtana  significa que los devotos que tienen más experiencia, más inteligencia, tienen que buscar la manera de facilitar la expansión del movimiento. Debemos buscar la manera de vender libros de tal forma que las personas estén satisfechas, que piensen que nuestro trabajo de vender libros algo respetable, inclusive intentar producir libros que el público quiera leer. ¡Hare Krishna!

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